lunes, 12 de agosto de 2013

Reportaje fotografico 2


En rusky tambien nos entendemos


El agradable cafe del buho cerca de Khavarovsh


Tipico cafe-motel


Mosquitos!!!


La Bellaterra por los suelos...


Encuentro bajo el aguacero en Scovorodino


Buscando un lugar para acampar

Big Mama


Por zonas pantanosas 



Campamento in extremis...


El pueblo de Khila se quedo sin puente por el fuerte aguacero


Territorio Buryat


Pueblo típico


Preguntando Al Lugareño


La Sant Feliu de barro hasta las orejas


Repostando


No nos rendimos ante el aguacero, tenemos fuego!!

 
Pantano


Las monadas de Carlos


Conexion campestre


Rusky publicity


Cuatro monstruos


Ganas de seguir


 Piedra sagrada de los Buryat


 Esperando al conseguidor


El refugio del lago Baikal


Colorido motel


Se lo curran


Imaginaos repostar aqui en invierno


Pura velocidad


El biberón de las 12

domingo, 11 de agosto de 2013

Moscú-Vladivostok


Barcelona-Vladivostok

Queremos hacer una mención especial al trabajo que hizo Toni Escoda, mecánico profesional en los mundiales de velocidad y también off-road, que en sus inicios trabajo en el departamento de competición de Montesa y que fue el que acabó de montar la moto que llevamos a la Impalada, tras una noche en vela y que ha llegado a Vladivostok.




viernes, 9 de agosto de 2013

¡¡¡¡¡VIVAAAA!!!!

Las Impalas han cruzado de punta a punta el continente euroasiático. Por fin ¡estamos ya en Vladivostok!

Y ahora nos tocará viajar hasta Japón en un ferry, pero como el dichoso barquito todavía debe tardar cinco días en zarpar, hemos decidido irnos al International Bikers Festival de Nakhodka, que se celebra a 200 km de aquí, donde hemos quedado con el Tigre de Vladivostok, ese biker que nos encontramos antes de Novosibirsk.


Ya os contaremos…



Catedral de Vladivostok

miércoles, 7 de agosto de 2013

Muy lejos del Mediterráneo

Ya empezamos a oler el Océano Pacífico, que en línea recta esta a 250 km, pero no vamos a ir  hacia el Este, porque ahora la carretera da un giro de 90 grados para seguir rumbo Sur durante 800 km más, hasta que se deje ver el océano.

Hoy ha comenzado el día con una espesa niebla, que ha durado más de dos horas. Después, un sol espléndido nos ha permitido disfrutar de un paisaje de suave montaña con llanuras inundadas por la cantidad de agua caída. En estas fechas es lo normal, e incluso llega a anegar zonas boscosas.

Y también nos ha tocado hacer 20 km de pista enfangada que resbalaba bastante, porque han quitado todo el asfalto en este tramo de curvas para hacer una carretera nueva mucho más ancha y recta. Parece bastante evidente que interesa conectar Moscú con Vladivostok para incrementar el comercio desde el Pacífico.

Seguro que en poco tiempo el tráfico de camiones será intenso. Hoy ya se ve a pequeña escala con el tráfico de coches japoneses y coreanos que van a buscar particulares, e incluso se los traen de dos en dos, uno remolcando al otro mediante un atalaje artesanal.

Lo sorprendente es que… llevan el volante a la derecha. Se pueden ver en el Este de Siberia más coches con volante a la derecha que a la izquierda, mientras se circula por la derecha. A nosotros nos parece un problema, sobre todo para adelantar, ya que debes sacar más de medio coche para ver ¡pero los rusos lo encuentran totalmente normal!



martes, 6 de agosto de 2013

La ruta del Transiberiano pasada por agua


Hace unos años se construyo una carretera que unía las ciudades de Chita y Khavarovsk, con un recorrido de 2.100 km, siguiendo las vías del ferrocarril Transiberiano por tierras alejadas de la civilización. Se trata de una zona montañosa de difícil acceso, que sirve de frontera natural con la inmensa China y en la cual habitan muy pocas personas, agrupadas en poblados bastante pequeños que fueron construidos para dar servicio a la línea ferroviaria.

La carretera no pasa por estos pueblos, de modo que recorrerla es un viaje non stop de más de 2.000 km con escasos servicios, algunas gasolineras separadas unos 100 km entre sí, y en un caso por más de 250 km, unos pocos cafés y dos o tres moteles.

Siendo un recorrido complicado ya de por sí, hacerlo bajo intensos y continuos aguaceros al manillar de dos Impalas se convierte en algo duro de narices. Ayer, cuando ya eran las 20h, no había sitio donde cobijarse y la lluvia nos dio un descanso, decidimos tomar una pista para buscar sitio donde pasar la noche.

Con tanta agua (los ríos bajan desbordados) y barro no era tarea fácil, hasta que localizamos un arenal donde plantamos las tiendas y cenamos algo de las provisiones que llevamos. Para acabarlo de complicar están los mosquitos, millones de mosquitos que te avasallan y hay que protegerse de pies a cabeza.

Hoy la cosa no cambia y hemos decidido parar en uno de los pocos moteles, localizado en el km 1.005, cuando ya estábamos empapados. A ver si nos recuperamos un poco para mañana poder seguir con un poquito mejor tiempo.

Para qué os hagáis una idea, el equipo que vestimos está formado por camiseta de manga larga, medias técnicas, forro de GoreTex, chaqueta y pantalón de cordura y traje de agua. ¡Y no nos sobra nada!



viernes, 2 de agosto de 2013

Siberia dura, Siberia amable

El clima siberiano condiciona la vida de los habitantes de esta región y también el estado de las carreteras, llena de baches de todos los tamaños; en algunos cabría la Impala con su piloto y todo. Hay que estar siempre atento, como comentábamos con una pareja italiana de recién casados que hacía el viaje de novios en una Harley y tenían la espalda destrozada del continuo traqueteo. Esto también pasa con la Impala, aunque ya nos hemos acostumbrado a trabajar las piernas para amortiguar un poco los impactos y descansar nuestras sufrida espaldas.

Y no es por falta de mantenimiento, porque en 100 km puedes encontrar cinco ó seis tramos en obras de distinto calibre… El más gordo significa quitar el asfalto, ensanchar la pista mientras pasamos los usuarios o hacer una por donde desviarnos. O sea, bastante durillo al cabo de unos cuantos miles de km.

Pero hay que destacar la amabilidad de los siberianos, como por ejemplo la de Vyacheslav Slava (vgostinnoy2@mail.rus), dueño de un pequeño hotel en el pueblo de Mukhorshibir, entre Ulan Ude y Chita. Nos permitió guardar las motos en el garaje de su casa y nos ha llevado y traído en su coche, pasando antes por el súper a comprar algo de comida.

Duro el trayecto en estas carreteras de segundo orden, por las que hay muy poca circulación, pero mucho más por las principales, con inumerables camiones y varios automovilistas que van a saco y te pasan casi rozando. Afortunadamente, cuando paras casi siempre encuentras la persona amable.




La linea del Transiberiano en Baikal


Territorio Buryat


Territorio Buryat


Paradinha


Hospitalidad siberiana


Tradición indigena


El fuerte aguacero se llevo el puente de Khila

 

Bungalof en la campiña